...a veces la verdad es más extraña que la ficción

7 de julio de 2009

Una mañana incierta. (Preludio)

Mi profesión es muy noble, casi tan noble como el oficio más antiguo del mundo; una variante, con la única diferencia de que los beneficiados no reciben, ni esperan sexo, mi nivel de placer va más allá. No es tener sexo, pero al final es placer.

Es ahí donde encuentro apasionante la mente humana, es tan fácil engañarla. Las mentes necesidades, las ansiosas, las débiles. A pesar de tanto tiempo en el negocio aún me conmuevo al contemplar esa mirada de esperanza, aún me gusta ligarme a esos momentos, a esos abrazos, a esos besos, unos instantes que dejo de ser yo para meterme en mi papel.

Siempre he tratado de rechazar trabajos con niños, esa dicotomía en mi ética, no me lo permite aún. Puedo a llegar sanguinario, cruel, sin corazón, pero hacer trabajos donde este directamente involucrado con infantes, no es para mi, llegan a mover fibras muy sensibles. Afortunadamente por mis caracteristicas no llego a ser tan solicitado, eso tiene sus desventajas que comienzo a resentir: o me término de convertir en un completo hijo de puta o tendré que contemplar otras opciones de trabajo.

3 replicantes:

Orizschna dijo...

A veces hay que modificar.
Infantes....chingale, esa no es mi area la neta.
:)

Victoria Alonso dijo...

¡Qué buena profesión ésa que termina en placer!
Y qué bueno que dejes por momentos de ser tú y te puedas meter en tu papel...
Buena tu profesión ¡qué envidia!
Saludos

Orizschna dijo...

Ayyy como ya quito su cbox le dejo saludos aquií..
:D
Un abrazote Efra!